Algunos comentarios referentes a la palabra Guanaco

. Tuesday, September 25, 2007
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"Mingo, el mapache campesino"
obra de Pipilenca Guanaco



Apreciables Amigos Guanacos:

Me tome la libertad de copiar, los comentarios de un participante de foro, y ampliarlos a este nivel, por su relevancia al tema que se ha desarrollado ultimamente.

En repetidas ocasiones he expresado, mi aprecio al trabajo de este caballero (Pipilenca Guanaco).

Queda en cada lector el aceptar o rechazar, las palabras de alguien quien en mi libro es un guanaco bien nacido.

Artículo muy interesante. Se puede ser salvadoreño, y no guanaco. Se
puede ser guanaco, y no salvadoreño. Se puede ser salvadoreño y
guanaco: eso son la mayoría.

Independientemente de que los peritos a sueldo no haya realizado una
investigación profunda y minuciosa del término "guanaco", de sus
orígenes y el porqué de su identificación (que no tiene que ver con la
Fiebre Amarilla, ni su canción, ya que esta reflejaba algo que ya
tenía contenido desde antes), ese término existe.

De igual manera los catrachos, chochos (otros decimos nicas, aunque
ellos prefieren llamarse pinoleros), chapines, ticos. Son usanzas
adoptadas por los pueblos. Se convierten en regionalismos por su uso,
ya sea esté contemplado en el diccionario o nó.

A lo mejor Fanci, con sus dotes de mago (qué jodido decirle mago a
quien se dedica a trucos ilusionistas), puede vertir un conjuro y
convertirnos en jaguares, hoy que el animal está casi extinto:
salvaríamos la naturaleza. El poder de la ilusión nos puede convertir
en algo distinto. Difícil ser guanaco, y no bestia de carga.


Atte.
Pipilenca


Re: La Plalabra Guanaco....


Guanaco es una manera de llamar a los salvadoreños. Creo que tiene
origen en la mala costumbre de usar apodos y era peyorativo.

A los guatemaltecos no los llamamos así, sino chapines (una chapina
era una chancleta, un caite: la traducción es "caitudos", que también
era despectivo e insultante para los que la acuñaron, era para decir
"jincho").

A los hondureños los llamamos catrachos. Y a los nicas, nicas, por
joder, porque se parece a basinilla, que nosotros decimos basinica.

Y así va el asunto.

El artículo retomado del diario Colatino, el sujeto que escribe
asegura lo siguiente:

"Lo cierto es que se trata del único apodo gentilicio en toda Centro
América, que nadie sabe quién ni por qué nos lo pusieron a los
salvadoreños como apelativo. Cualesquiera aseveraciones, entonces, son
puras especulaciones a veces hasta literarias."

Tremendo error. Los guatemaltecos son chapines, para nosotros y resto
de vecinos. Y los catrachos, no necesito decir que son hondureños para
reconocerlos. Y así por el estilo. Y si digo gringo, dudo mucho que
exista alguien que no sepa a qué me refiero.

Que está inspirado en el camélido llamado guanaco? Si. Y era una
manera de insultarnos? También.
Con el tiempo las cosas cambian y toman otra denotación. Así pasó con
el término guanaco que actualmente se usa como sinónimo de salvadoreño.

Atte.
Pipilenca

Re: AmigosGuanacos COSAS DE GUANACOS


Estuve hablando con un amigo chapín de descendencia maya - quiché. El
me refería que la palabra "guanaco" no existía en su lengua, pero a lo
mejor en las etnias de lacandones, fronterizos con El Salvador,
pudiese existir ese vocablo. Quedó en averiguarme eso, pero dice no
reconocer el vocablo como de nuestras lenguas del área.

Sigo pensando que es un invento de los criollos y españoles que se
envidiaban entre sí y tenían conocimiento del camélido sudamericano y
la voz quechua - aymara.

Sobre la adopción de extranjerismos: Luis Angel Firpo no es
salvadoreño, tampoco Jesús de Nazaret lo fué. Ya no digamos la Coca
Cola, aunque tengamos fábrica de ellas en la patria. Y creo que con la
cultura de ""lo producido en el extranjero es mejor que lo propio"
estabamos dispuestos a convertir en héroes hasta boxeadores de otros
lados. Y más si era a un gringo al que se vencía en los tiempos del
nacionalismo a ultranza, y el vencedor era latinoamericano.

Muchos extranjerismos se transforman en barbarismos, y luego son
incluídos en la cultura popular. Eso pasó con la palabra "gringo", que
en definitiva era "green : go home". O el uso del "nos guachámos" del
inglés "to watch", o el guacho, el reloj.

La cultura nuestra pasa por la deformación. A veces es preferible para
las élites dominantes permitir la deformación y exhortarla (hablar
como campesino, como iletrado, como analfabeta) es ser buen
salvadoreño. Querer que el analfabeta, iletrado y campesino supere su
condición de marginalidad y se adhiera al desarrollo, no es bién
visto: se considera snobbismo.

Imagínate cuantas veces no se ha escrito "poohta", por no decir puta.
Esa es parte de nuestra cultura, de nuestra ideosincracia. Y esa es la
parte que tenemos que mejorar.

Atte.
Pipilenca



Asimismo, te comento que anduve averiguando lo de nuestro creativo y polémico gentilicio y me topé con opiniones que me hacen pensar que las cosas han ido cambiando con el traspaso generacional y curiosamente inducidos por la migración y la transculturizació n: sucede que las nuevas generaciones se sienten SALVATRUCHOS y no GUANACOS. El salvatrucho ha ido perdiendo su connotación negativa original -asociada a las clicas o maras- y los jóvenes lo sienten más simpático y más acorde a su espíritu "buxo" y jodarria. El guanaco está más arraigado en los adultos contemporáneos para arriba. En lo particular prefiero se salvadoreña o en el peor de los casos salvatrucha, el guanaco no me gusta, primero porque nos lo trabaron otros, no nace de nuestra elección como pueblo. Segundo porque es despectivo, nos dicen así porque el animalito (un tipo de Llama) escupe como loco; otros dicen que por dundos, ya que también existe un pajarito al que los cazadores le silban y asoma de inmediato la cabeza, quedando en perfecto blanco para matarle.

(Del escritorio de Nora Mendez)

=================== FE DE ERRATA ===================================
HASTA ESTE MOMENTO HABIA CONSIDERADO EL TERMINO GUANACO, COMO UN GENTILICIO, ME DOY CUENTA QUE ESTABA EQUIVOCADO, EN TODO CASO, ESPERO QUE EL SIGUIENTE ESCRITO ACLARE LO DICHO.

POR OTRA PARTE, NO CAMBIA MI CONCEPTO ACERCA DEL TERMINO GUANACO, HE AQUI OTRAS PORCIONES PARA EXPLICARLO, ANTES DE ENTRAR EN LA TECNICALIDAD.

CASALBÉ, Jim. Puro Guanaco. Diccionario de Salvadoreñismos (La Libertad: Clásicos Roxsil, 2002)
TRATA DE DECIR QUE ESTE LIBRO NO EXISTE:
http://www.libroslaceiba.com/?libro=4820
http://www.elsalvador.com/noticias/2002/4/14/escenarios/escen2.html

http://links.jstor.org/sici?sici=0021-8715%28190704%2F06%2920%3A77%3C143%3AMOTAOS%3E2.0.CO%3B2-J&size=LARGE&origin=JSTOR-enlargePage
EN SU LIBRO DE QUICHEISMOS
EL DOCTOR SANTIAGO BARBERENA HACE MENCION DEL TERMINO GUANACOS





No confundamos apodos colectivos con gentilicios





Carlos Alemán Ocampo

En algunos casos, personas ilustres, que no son de menos, confunden los gentilicios con los apodos colectivos. Como principio metodológico, establezcamos que los apodos colectivos no se han incluido, como categoría denominativa, en las clasificaciones de los nombres, propios o comunes, ni en las formas adjetivas en la gramática española. Pero en cierta ocasión don Gregorio Salvador me brindó en Madrid una brillante y completa explicación del asunto, que me sirvió de base para este trabajo.

Veamos aquí algunos criterios y una breve cita a los "apodos colectivos" en Centro América.


Los gentilicios "designan características geográficas, étnicas, políticas y religiosas" anota la Gramática Descriptiva.


Los gentilicios son palabras derivadas en las que participan la raíz con el nombre del lugar y el componente morfológico, de diferente composición, que indica pertenencia a un lugar. Los estudios morfológicos establecen una cantidad respetable de morfemas utilizados en lengua española, muchos de los cuales son de uso corriente en Nicaragua. Incluido el -ense de origen directamente latino, usado para nuestro gentilicio nacional: nicaragüense.


Cuando me refiero a la existencia o no de un gentilicio, me refiero al uso que le da corrientemente la gente y no a las pretensiones de profesores de gramática que, con afán normativo, inventan gentilicios donde no los hay.


Los apodos, de acuerdo también con la Gramática Descriptiva son "nombres que indican una nota particular en un individuo", nosotros agregamos, además "grupo de individuos", que puede ser más o menos numeroso, por ejemplo: tan grande como yanki o gringo para referirnos a los norteamericanos o estadounidenses. Igualmente reducido para los abundantes apodos familiares que se usan en Nicaragua y que con frecuencia se explican por el abuelo, o bisabuelo, que fue quien tuvo esa "nota particular" que originó el apodo.


Los apodos puede ser cariñosos, ofensivos, despectivos, pero siempre se originan a partir de rasgos particulares. En algunos casos se los cargan los vecinos del otro lado de la frontera y en otros se los cargan los mismos que los llevan. Y que no tiene el aspecto morfológico requerido para que gramaticalmente conformen las reglas establecidas para que se integre un gentilicio.


El Diccionario de la Academia, que en algunos casos trae complicaciones con la doctrina, en este caso define gentilicio en dos acepciones:


Adjetivo. Perteneciente a las gentes o naciones.


Relativo al linaje familiar


El Diccionario de la Academia igualmente define apodo como algo perteneciente a cualidades o defectos personales.


Los pobladores de cada país centroamericano tienen su propio apodo que los involucra por la nacionalidad, casi por el sentido clánico que tienen los habitantes de Centro América.


A estos apodos, dicho con la intencionalidad de señalar defectos o virtudes, llamamos "apodos colectivos".

Para los guatemaltecos, en la época colonial existió el apodo de chapín, posiblemente se debió a la relación con la capital del Reino de la Capitanía General de Guatemala. Chapín se le llamaba a un tipo de zapato usado por españoles semejantes a los zuecos; era de corcho y provocaba una forma peculiar de caminar. Los naturales centroamericanos asociaron este forma a los que se llenaban de niguas, que también adquirían un modo peculiar para caminar y que se les llamaba, posiblemente por asociación figurativa, chapines. El vocablo chapín hasta muy entrado el siglo XX, tenían connotación despectiva en el resto de Centro América.

Al resto de los centroamericanos los de la Capital de la Capitanía general, es decir los habitantes de la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala, les llamaban guanacos, pero con el tiempo este apodo quedó en desuso y quedó exclusivo para los salvadoreños, quienes también se llaman a sí mismo cuzcatlecos, por el noble origen del vocablo. El vocablo guanaco, casi en desuso, tenía connotación de tonto, o tonto circunstancial, aunque no se usa con ese sentido para referirse a los salvadoreños actuales.

Para los hondureños se usa el de catrachos el cual viene del siglo XIX, de las tropas de Florencio Xatruch. Al regreso de Nicaragua, los soldados hondureños orgullosos vencedores, como parte del ejército centroamericano, contra William Walker, se decían entre sí, Xatruches, pero la velar sonora /x/, se hizo sorda y se convirtió en /katruches/ y de allí que, la tendencia al uso del masculino, los hizo catrachos. Posiblemente son los únicos que guardan orgullosos su apodo.

A los nicaragüenses en Honduras, El Salvador y Guatemala, les llaman mucos, por la falta de pronunciación de la /s/ al final de sílaba (sibilante en situación implosiva). En Costa Rica nos llaman simplemente nicas, lo cual, aunque sea un apócope de nicaragüense, no deja de ser un apodo, pues no cumple con las reglas del gentilicio. En el aeropuerto de la ciudad de México escuché el curioso nicos, para referirse al nicaragüense de sexo masculino. Al nicaragüense le gusta llamarse pinolero, por ser el pinol, nuestro bebida ancestral y preferida, que nos da cierto sentido de identidad. En algunos sectores de los otros países centroamericanos también lo usan como apodo para el nicaragüense. Principalmente en las justas deportivas. Un apodo que, al parecer está quedando un tanto rezagado, es chocho, debido a nuestra constante zafada exclamativa, dentro de esa sabrosura que es el habla nicaragüense.

Para los costarricenses existe el tico, el cual viene de la redundancia en el uso de diminutivos. Formas que van un poco más allá, es decir, los diminuto los hacen más "pequeños" todavía. De chiquito, chiquitico y así por el estilo. La otra forma de llamar a los costarricenses, también ligada al diminutivo es el popular.


POEMA DE HADA_CELESTE:

AMIGOS GUANACOS

Amigos Guanacos
Hada Celeste

Invisible lazo amistoso,
compatriotas bohemios,
vagabundos salvadoreños,
mensajes de palabras en flor.

Pantalones rotos,
callejones, canicas,
faldas colegiales,
fiestas de agosto,
cortas de café,
la sihuanaba, el cipitio.

Una realidad sí señor,
salvadoreños de corazón,
amantes del calor,
del trabajo,
gitanos de risas.

Aventureros, aves migratorias,
surcadores de montañas,
coyotes, noches en penumbra,
travesía en esperanza,
conquistadores de horizontes.

Quince de septiembre,
cachiporras, bandas de música,
energía, poesía, noticias, chistes,
playa, algodón, caña de azúcar..

Cual rincón bohemio,
tenue candelas vivaces
Guanacos que cantan
que ayudan, que sueñan,
que sobresalen ,que añoran..

Tributo al padre,
a la madre querida,
Son Guanaco, sí..
escritores de sueños,
realidades, imaginación.

Consejos del abuelo,
Unidad, solidaridad
Mayas, Pipiles .

Alfredo Espino,
Salarrue,
Claudia Lars,
Roque Dalton,

Guanacos y más
confidencias del día,
mensaje esperado
carboncitos de nacascol
Canastos de sol.

Todo eso y más,
somos canción salvadoreña
trabajo incansable.

Somos amantes de lo nuestro
del pequeñito
grande en el corazón,
amigos guanacos.

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