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José Manuel Ortiz*
cartas@elfaro.net
Publicada el 22 de octubre de 2007 - El Faro
Una vez definida la fórmula presidencial por parte de la izquierda, Funes-Sánchez Cerén, ahora toca esperar la otra fórmula de la derecha y prepararnos para la gran colisión de trenes en el 2009. De momento, el FMLN ha forzado a tirarse a Ana Vilma de Escobar y René Figueroa, dos personajes muy distintos en busca de hacerse con los resortes del poder dentro del mismo partido.
El FMLN ha optado por importar desde fuera de sus filas a Mauricio Funes, un periodista mediático, bien parado y de una larga trayectoria, quien, según muchos, se autodefine como un hombre de izquierda, la buena, la “responsable”. Es decir, no ve en Cuba o Venezuela un modelo a seguir para el caso salvadoreño, algo que contrasta con algunas posiciones ortodoxas dentro del Frente.
La decisión del FMLN es claramente estratégica ya que Funes, a diferencia de la dirigencia del FMLN, no aparenta estar desgastado políticamente (por lo menos de momento), sino todo lo contrario: goza de cierta credibilidad en casi todos los sectores de la sociedad salvadoreña, incluso en el exterior del país, donde viven cerca de 3 millones de salvadoreños (3 millones de ciudadanos que, en términos de votos, no cuentan para absolutamente nada ya que ningún salvadoreño puede ejercer el voto desde el exterior, a no ser que sea un funcionario público dentro de la red de consulados y embajadas).
Parece que finalmente el FMLN da muestras reales de querer gobernar, entendiendo por “querer gobernar” a anteponer un proyecto más acorde con la realidad y con los tiempos actuales a otro más lleno de pasionismo ideológico que de programas, algo a lo que hasta ahora los dirigentes de ese partido acostumbraron. La construcción de ese proyecto de “querer gobernar” empieza con el lanzamiento de Funes como candidato presidencial.
Funes es “el Elegido”, “el Redentor”, “el Camino”, “el Querer Gobernar”, “el hasta aquí llegó ARENA”, ... y la más creativa, “él es ‘El Salvador’”, son solo una pequeña muestra de la variedad de frases que he podido recolectar como frutos verdes en algunos foros y blogs a favor del periodista.
Coincido plenamente con los estrategas del partido, Funes puede darle al FMLN el preciado aire fresco que necesita para el asalto al poder en el 2009. Sin embargo, los responsables de esa estrategia han optado por meter en la fórmula a un “ultra” Sánchez Cerén, quien todavía cree en un comunismo al estilo cubano para El Salvador, algo con lo que Funes no está de acuerdo. Veremos quién manda realmente o si a Sánchez Cerén le pasa las de Daniel Ortega.
El Sr. Sánchez Cerén sigue sosteniendo algunos "restos" de las tesis anticapitalistas de hace siglos. Para él, el capitalismo quizás, más que una posible solución, sea parte del problema, cosa que ya ni siquiera los más rojos del Partido Comunista en China creen. Ahí lo que reina desde hace mucho tiempo es una explosión económica basada en las reglas del libre mercado, una especie de capitalismo lo chino. Con el tiempo veremos si la inclusión de Sánchez Cerén ha sido un acierto o una lacra en la carrera hacia el poder.
Por otro lado, a pesar de su gran sentido de “lo social” y su peso mediático, el Sr. Funes es nuevo en política. Lo que se le viene encima no es un período de oportunidades para buscar un nuevo puesto de trabajo como Presidente de la República, es una auténtica encrucijada donde habrá todo tipo de ataques, emboscadas, zarpazos, llaves de muñecas, trompadas y patadas voladoras. Se enfrentará a los diplodocus del poder económico, a la endiablada maquinaria propagandística arenera y al poderío mediático nacional, 3 frentes que lo intentarán desgarrar salvajemente en su intento de hacerse con el poder en el 2009. Todo bajo las estrictas normas de nuestra joven Democracia.
¿Qué puede hacer el Sr. Funes para abrir brecha en esos 3 frentes y tener mejores opciones de alcanzar el poder en el 2009? Desde mi modestia desconocida, lo que le sugiero es:
Lo ideal sería rodearse de gente más competente que apasionada, pero como en política eso es muy escaso, como mínimo, tan apasionada como competente
Un financiamiento para la campaña de al menos un tercio de la del rival
Concretar y divulgar a los cuatro vientos cuál es su programa de país
Controlar, en la medida de los posible, el marketing electoral
Acercarse a los poderes económicos del país y seducirles al oído con la idea del cambio
Procurar estar presente en las pantallas de los televisores como mínimo el 60% del tiempo del rival
Ponerse las espuelas, amarrarse bien los pantalones y controlar bien su caballo, sobre todo en el momento cuando éste empiece a corcovear ante los endiablados senderos por donde le tocará pasar
Todo lo anterior, claro, bajo el supuesto de haber intentado una coalición con las fuerzas progresistas, cosa que hoy por hoy se ve muy desdibujada, aunque la lógica apuntaría a un acercamiento casi obligado con esas fuerzas progresistas que gravitan alrededor sin grandes posibilidades de llegar a ningún lado por sí solas. Naturalmente el centro podría incluirse en esa coalición, pero me temo que el centro hace tiempo que se extinguió en nuestro país.
Las perspectivas de momento son buenas y el Sr. Funes todavía tiene tiempo para domar y entrenar bien a su caballo y a su equipo. La guerra se irá calentando en los próximos meses, y cuando estalle, ahí se verá si el Sr. Funes tiene cuerpo, alma y carácter de Vencedor.
*El autor vive en España y es directivo de la asociación Salvadoreños en El Mundo















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