REFLEXIONES...

. Tuesday, October 23, 2007
  • Agregar a Technorati
  • Agregar a Del.icio.us
  • Agregar a DiggIt!
  • Agregar a Yahoo!
  • Agregar a Google
  • Agregar a Meneame
  • Agregar a Furl
  • Agregar a Reddit
  • Agregar a Magnolia
  • Agregar a Blinklist
  • Agregar a Blogmarks

Aqui el texto:

En varias oportunidades y en varios foros en internet he escrito sobre los principios fundamentales sobre los cuales se debe regir un proceso democrático, para que este sea verdaderamente una expresión de la voluntad del pueblo.

Desde esa perspectiva, veo la vida de los pueblos como un proceso contínuo y dinámico de una democracia en constante desarrollo; y también dentro de esa perspectiva la práctica del voto, esa expresión a veces no tan popular por el alto índice de abstinencia, merece ser visto desde otra perspectiva y darle el verdadero valor que merece. El voto no se debe ver como la solución mágica a los problemas, ni se le debe rendir culto como la máxima expresión de democracia.

Hasta ahora, me he atrevido a pensar que existen tres pilares fundamentales en la contrucción de la democracia. Estos deben ser: la organización del pueblo, la educación política del mismo, y la participación activa en su destino. Existen otros factores que son corolarios de los primeros, como el acceso a los medios de comunicación, la libertad de movilización, la solidaridad entre los pueblos, la libertad a expresarse libremente en contra de cualquier institución, gubernamental o privada, que atente con los intereses populares, etc.

Tendría que debatirse si mis proposiciones son erradas o descabelladas o si existe otra visión diferente al respecto. Por supuesto que esta idea mía, sólo ha sido expuesta en los pocos foros en los que participo por lo que no ha recibido la suficiente exposición para que sea aceptada o rechazada de tajo.

Si erroneamente alguien piensa que en mi mente no cabe que alguien más pueda tener la razon, o mejor dicho, alguien que no piense como yo tenga el derecho a expresar una opinion, me estaría contradiciendo en todo lo que yo estoy proponiendo. Porque desde el momento que defiendo la organización del pueblo, su educación y su participación, es porque es el pueblo el que tiene que decidir sobre su destino, y sólo una fuerte y consolidada organización del pueblo es la garantía de que ningún loco de ninguna tendencia política ni filosófica puede mangonearlo.

Y este modelo de vida ciudadana que yo estoy proponiendo es independiente de si el gobierno que lo implementa es de una derecha republicana o de una izquierda radical. Y debo ser claro además que al plantear este modelo no estoy hablando de mis simpatías políticas ni le estoy haciendo propaganda a ningún partido específico. Se me podría acusar de errar en este sentido, pero jamás se podría decir que mi propuesta es deshonesta o falta de ética, o de lo que busco es un interés personal.

Puede ser que esté errado en todo lo que estoy proponiendo puesto que mi formación académica no tiene nada que ver con filosofía, ni con política, ni con economía. Es más, mis conocimientos en estos tres terrenos son rudimentarios. Sin embargo, mi paso por la vida, y las experiencia recogidas en el camino me han dado la visión que ahora estoy exponiendo. Y no son un pensamiento terminado además, sino que es un pensamiento en proceso: un pensamiento que necesita ser discutido, revisado y puesto en práctica para ver si funciona.

La historia nos ha enseñado que lo primero que hacen los dictadores al usurpar el poder político, es atacar y destruir las organizaciones del pueblo. Eso lo hizo Pinochet, Somoza, Reagan, Stalin, Hitler, y muchos otros. Por eso, en otro de mis envíos declaré que un gobierno que se precie de democrático es aquel que fomente y defienda las organizaciones populares. Por el contrario, todo gobierno que destruye las organizaciones populares se convierte en enemigo del pueblo, y va transfigurando su discurso demagógico en acciones que llegan a dañar hasta la integridad física de los ciudadanos.

Pero, como el elefante de circo que al soltarlo de la estaca no se aleja porque todavía se siente amarrado, asi nosotros no nos organizamos porque nos han metido en la cabeza que nuestros problemas son propios. Nos han hecho creer que nuestro éxito es individual y que nuestros fracasos tienen origen individual también; cuando en realidad además de nuestra contribución en nuestro futuro, la sociedad en la que nos desarrollamos tiene mucho que ver. Y en ese individualismo que sin darnos cuenta se va convirtiendo en un egoísmo dañino, nos vamos convirtiendo en una especie que se extingue a cuenta gotas: porque si triunfamos nos creemos superman, y si fracasamos sufrimos depresiones. Y las estadísticas no engañan, y por eso los libros de como hacerse millonario en un par de semanas se venden por montones.

Sirva este mensaje para hacer conciencia en todos los lectores que es necesario crear, promover y fortalecer las organizaciones populares. Véase a usted mismo y piense que si no se organiza para resolver los problemas que como grupo social nos afectan, lo que le estaremos heredando a nuestros hijos es una retahíla de problemas que ellos a su vez discutirán con sus amigos sin resolverlos para asi heredárselos a nuestros nietos. Debemos parar esa cadena de apatía que no nos libera.

dago.







Escrito cortesia del caballero Dagoberto Flores
Mas acerca del autor en: http://www.cuscatla.com/dago.htm

0 comments: