"Mami decime ¿Cuáles son los Pecados Capitales?
Mi hijito, son aquellos que a los humanos trae males"
La Avaricia es la que nos hace insensibles,
y aún cuando poseemos exceso disponible,
negamos dar a aquél que necesita aún más,
y así escondemos aunque tengamos demás...
La Envidia hace sentir pesar por el bien ajeno,
y nos lastima de que alguien posea algo bueno,
por obtenerlo conlleva hacer actos anormales,
y es el más común pecado de todos los males...
La Gula empuja a desear más de lo ingerido,
aún cuando nos hallamos llenos y resarcidos,
nunca pensamos en compartir de nuestro guiso,
y siempre queremos más, aún más de lo preciso...
La Ira nos provoca esos hechos de insensatez,
nos hace perder el temperamento y la madurez,
blasfemia, odio, violencia y muerte sus signos,
y es cuando cometemos los hechos más malignos...
La Lujuria es la afición a los placeres carnales,
y es convertir el amor divino en viles carnavales,
son esos apetitos sexuales desviados e insanos,
y que muchas penas traen a los seres humanos...
El Orgullo hace creer que somos un sabelotodo,
nos creemos superiores y los mejores en todo,
ignoramos nuestros propios límites y debilidad,
y no permite reconocer que existe la humildad...
La Pereza es madre de la ociosidad del hombre,
un cuerpo apto para nada, sólo será un nombre,
pues el trabajo dignifica, purifica y exalta el alma,
la faena y el sacrificio, proporcionan paz y calma...
"Mijo, estos son los Pecados Capitales de la maldición,
y espero que conociéndolos, no caigas en tentación..."
--------------------------------
Sos bella estrella hermosa
que deja un brillo de ardor,
del calor, quema tu fulgor,
y deja una huella preciosa...
Sos capullo brotado en flor
que adorna la sala de mi vida,
me das primor lleno de amor,
y consuelas mi alma sufrida...
Son esas palabras frondosas
que salen de tu fresco aliento,
adornan mi paso en el tiempo
cual airosas blancas rosas...
Te sigo en la plateada noche,
y tu atavío, collar de estrellas,
veo al sol tu faz sin reproche,
y de día, ¡luces más bella...!
Pero ¿cómo te creí deshonesta
y desconfié en tu intención?
Hoy sólo es memoria funesta
que evoca y suscita pasión...
Sos mi gran amiga y amante,
y matizas mi vida de claridad,
yo nunca fui ni seré galante,
pero te doy mi amor y amistad.
Decían muchos no te merecía,
y vivirías una vida escabrosa,
pero tu amor, mi amor enaltecía,
y no lamentaste ser mi esposa...
Te he dado pesadillas y fantasías,
pero seguís siendo mi designada,
y nuestro amor, el amor bendecía,
y te hizo por siempre mi destinada.
Tamen















0 comments:
Post a Comment